miércoles, 2 de diciembre de 2015

Epifanía

Desde aquel viaje he sentido cierta nostalgia,  una cuya razón no habia podido identificar.

Él no dijo que me quería,  ni siquiera dijo que le gustaba.  Pero lo que dijo no lo puedo olvidar. ¡Que común! ¡Que simplón!

Toda mi vida he sido la ¿segunda?, ¿tercera?, ¿última opción? Y he vivido feliz por que aun que sea al final me han elegido.

¡No más!.  No mas plato de segunda mesa, desde hoy quiero que me miren y me deseen,  que se mueran por tenerme,  que anhelen mi mirar, que se desvivan por mi y que sufran por mi rechazo.

No descansaré hasta que todos se rindan ante mí.  Hasta que no haya alguien a quien no pueda cautivar.

Es hora de reclamar lo que merezco,  es hora de que todos reconozcan mi valor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario