lunes, 19 de agosto de 2013

Traumada: ¡La peste me sigue!

Estoy un noventa y nueve por ciento segura de que estoy traumada.

Verán tengo un problema con que las personas se me acerquen demasiado, me vuelvo paranoica y me altero con facilidad, pero en ocasiones empeora con gente con la que trato más seguido.

No tolero la idea de que se me acerquen.
¿Por qué?  Pues porque creo que una vez que se acerquen a mi notaran mi mal olor.

Creo que huelo mal todo el tiempo. Todo el tiempo. No tolero que mis conocidos estén tan cerca de mí por eso. Siento que notaran mi olor a sudor y que comentaran lo horrible que me huele el cabello, que quizá huelan si me sudan los pies, o puede que no me haya lavado bien las manos después de usar el baño y ellos noten la peste.

Tengo miedo a que me digan que apesto, o peor que comenten entre ellos lo horrible que huelo cuando me haya ido y se burlen de mí todo el tiempo.
Todo comenzó en octavo grado, cuando tenía 11 años,  verán yo apenas era una niña, aún no notaba los cambios de la pubertad en mí, y creo que sobra decir lo rechoncha que era (si no me conocieran la gente pensaría que estaba embarazada, si, así de rechoncha estaba).  No se cómo llegamos a tema pero uno de mis compañeros, que se sentaba detrás de mi me dijo que apestaba.

Así sin más: -¡Apestas!-

 Si, lo sé, es absurdo pero solo eso basto para traumarme hasta el día de hoy. 
Desde ese día no volvía a acercarme mucho a nadie, me tallaba muy fuerte en la ducha, me lavaba tres hasta cuatro veces el cabello, me tallaba tanto que después me lastimaba y no toleraba  siquiera el agua. Comencé a usar anti-transpirante a escondidas, me echaba perfume y me sujetaba bien el cabello que nunca me rozara el cuello para no tener que sudar en el colegio.

Recuerdo que solía esperar a que estuviera muy entrada la noche para ducharme. Pensaba “entre más tarde me bañe, menos horas son hasta despertar y así en la mañana no huelo feo”. Así aconteció hasta el resto del año, ya para el siguiente año no me bastaba con mi idea “práctica” de ducharme en las madrugadas sino que también “necesitaba” ducharme en las mañanas. Me levantaba muy temprano a ducharme para ir más “fresca” al colegio, y que nadie nunca más me dijera cosa tan fea.  Hice eso varios años, hace unos dos años atrás una de mis hermanas notó mis chiste de duchas a la madrugadas y que me quejaba mucho de los pulmones así que me prohibieron hacer ese chiste, me duchaba “temprano” en las noches.  Las duchas matutinas seguían pero ahora con agua caliente.

Hoy en día ciertas cosas han cambiado y otra se mantienes, aun dejo el baño para antes de dormir y para las mañanas cuando me levanto,  solo que ahora hay días en los que lavo mi cabello pasando un día (por eso de que es más saludable para el cabello) pero no es siempre, la paranoia me puede más. No salgo a ningún lado sin haberme duchado antes y cepillado mis dientes.  Así  sea un  viaje corto a la calle necesito una ducha rápida y cepillarme los dientes.  Si no lo hago, creo que la gente me está oliendo y no tolera mi olor, creo que se impacientan por alejarse de mí.

Tampoco tolero el olor de otras personas, creo que si yo me mato tallándome ellos también pueden hacer un esfuerzo por no salir con olor, o no acostarse con el.

Mi hermana ha llegado del trabajo el otro día, tan cansada que no se ducho y ese día compartimos cuarto. Tuvimos una discusión porque le dije que no toleraba a idea de que se acostara apestando, y menos si yo iba a compartir cuarto con ella, que no podía ser más desagradable, que se largara a duchar y ella me ha contestado “tu apestas peor que yo” . Tarde 2 horas tallando y restregando cada centímetro hasta que sentí que había quedado “limpia”, lave mi cabello 3 veces y lo acondicione.  Toda la semana me he apartado de todos, siento que en estos días me lo volverán a decir, imagino que me dirán: “apestas” y luego se reirán de mí en mi cara.


Me siento vulnerable en estos momentos, y tengo miedo de que me vuelvan a lastimar. Quizá, mis historias son aburridas, pero hay veces en las que necesito sacarlas un momento de mi mente y compartirlas a alguien, así quizá dejen de torturarme. Quizá no escriba todos los días, pero solo aquí puedo compartir lo que siento.

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